Año nuevo y cambio de vida radical


Llevo algunas semanas pensando en este artículo. Al principio quería hacer un repaso del 2018, aunque considerando que ha sido el año más duro que he vivido a nivel personal, he decidido escribir sobre los aprendizajes y compartir mi cambio radical de vida para 2019.

Adiós 2018

En el año 2018 me he enfrentado a mis creencias. Me he mirado miles de veces al espejo, he dedicado días a la reflexión y tomado decisiones duras. A pesar de todo lo vivido me llevo importantes aprendizajes:

  • Me he conocido mucho más
  • He desarrollado mi inteligencia emocional
  • He descubierto nuevas maneras de ser feliz, antes solo veía una

Ha sido un camino duro descubrir todas estas cosas, aunque también me ha permitido vivir nuevas experiencias, conectar con personas nuevas, desconectar de personas que en el fondo nunca han estado a mi lado y reconectar con otras que siempre habían estado ahí de otra manera. He llevado muy mal no haber compartido más en el blog y las redes, lo siento, no me venía la inspiración.

He aprendido a aceptar los cambios de planes y seguir avanzando

En el ámbito profesional he disfrutado mucho de mi nuevo rol. He descubierto nuevas perspectivas sobre cómo funciona una organización, he trabajado junto a perfiles más senior, he comprendido más sus roles, preocupaciones y misión, lo que me ha ayudado a tener un mayor impacto a la hora de optimizar cómo se hace producto en lastminute.com group.

Hace varias semanas me surgió una gran oportunidad profesional que además, me permitía empezar mi vida desde cero, en otra ciudad, en otro país y en otro continente. Lo que inicialmente parecía una locura, se convirtió en una brillante luz al final del túnel que llevaba meses andando. Recuerdo la primera conversación con mi futuro manager. Cuando colgamos tras varias horas de hablar sin parar, sentí mariposas profesionales. Esa sensación en la boca del estómago que me ocurre cuando algo me pone nerviosa, cuando algo me saca de mi zona de confort, cuando siento que se avecinan cambios. Para mi fue una señal, un tren que iba rápido, que me abría la puerta y de mi dependía entrar o no. Tras evaluarla en todos los aspectos de mi vida en aquel momento, y viajar allí para conocer el entonar y las personas, tuve claro que no solo era era una oportunidad y decidí que fuera mi oportunidad.

He perdido el miedo al cambio, pero no el respeto

Año nuevo, vida nueva

En apenas 3 semanas me voy a vivir a Santiago de Chile, a empezar una nueva vida sola, a vivir nuevas experiencias personales y sobre todo profesionales en LATAM Airlines como Gerente de Delivery Digital. Voy a unirme a esta empresa con un equipo maravilloso, para seguir mejorando la cultura, cómo hacer producto digital, seguir aprendiendo de los clientes y ayudar en el desarrollo personal de quienes lo hacen todo posible.

Me despido de 10 años de vida, y no es fácil. Mas que pasar pagina estoy escribiendo el final de un libro para empezar uno nuevo. Ha sido muy triste despedirme de mi empresa tras tantos años de dedicación, el lugar donde he crecido, he aprendido mucho y he entendido lo que significa compromiso, identidad y equipo. Voy a estar muy lejos de mis seres queridos, voy a estar lejos de mi perra Bella, voy a estar lejos de eventos y conferencias donde hay gente estupenda, pero yo siento por dentro que este gran cambio me va a hacer mucho bien. Es mi momento.

Mis propósitos

Hay dos cosas que a día de hoy son un ya un hábito de vida y deseo seguir manteniendo. Lo primero, si en 2018 he podido andar un duro camino, levantarme cuando me he caído y seguir adelante cada día, ha sido gracias a cuidarme, dedicar tiempo a descansar, comer bien y hacer deporte casi a diario, esto ha sido mi mejor medicina, mi equilibrio, lo que me daba fuerzas. Lo segundo, si a día de hoy puedo avanzar en mi vida profesional, creo que es gracias a que me gusta estudiar y experimentar constantemente, y con el nuevo reto profesional me han entrado aún más ganas de leer, investigar, repasar cosas que había aprendido, para poder aportar todo el valor que tengo en mi nueva empresa, sus clientes y con mi nuevo equipo.

Ahora vienen los nuevos propósitos:

  • Conseguir que mis seres queridos me sientan cerca a pesar de la distancia
  • Retomar el blog y publicar al menos cada 2 semanas lo que voy aprendiendo
  • Leer a diario y no solo en vacaciones o durante el fin de semana
  • Viajar por Latinoamérica, conocer sus costumbres y degustar su gastronomía
  • Colaborar con las comunidades de producto y metodologías de Chile
  • Aprender a cocinar
  • Volver a pintar al óleo
  • Atreverme con nuevas actividades y planes: bailar salsa, esquiar en los Andes…
  • Salir más de mi zona de confort para seguir descubriéndome
  • Menos «tengo que hacer» y más «escojo hacer» (gracias Xavi Albadalejo)

Ser feliz con lo que tengo en vez de tener para ser feliz

Por último, gracias a todas las personas que me han acompañado este año, cada minuto de conversación y escucha han sido de gran valor para mi. Estaré ahí si algún día me necesitáis.

Os voy a echar de menos. Feliz 2019!